Bienvenidos a Ciudad Desahucio

El barrio de Ciutat Meridiana es uno de los más pobres de Barcelona. Sus asambleas vecinales se llenan cada semana de familias a punto de ser desahuciadas. Junto al de la vivienda, el hambre y la escasez de las becas escolares son los otros dos grandes problemas que asuelan a su vecindario. Por BEATRIZ PÉREZ. Con fotografías de JAIME ABASCAL.

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El barrio de Ciutat Meridiana (Barcelona). // JAIME ABASCAL

Ascensor en el barrio de Ciutat Meridiana (Barcelona). // JAIME ABASCAL

Ciutat Meridiana, situado en la ladera de la montaña de Collserola, pertenece a Nou Barris, el distrito más pobre de Barcelona. Construido en los años 60, en su lugar iba a estar ubicado inicialmente un cementerio pero, debido a la humedad de la zona, se abortó la idea. «El barrio ya nació con deficiencias —cuenta Fili Bravo (Cáceres, 1952), vecino histórico de la zona y presidente de la Associació de Veïns i Veïnes Ciutat Meridiana, una de las más reivindicativas de Barcelona—. Se concibió como un barrio dormitorio para trabajadores». Bravo recuerda cómo en 1975 trabajó en la construcción de los nuevos bloques de edificios porque los cimientos de los viejos se caían. «Por aquella época —recuerda— solo había dos colegios públicos». En el barrio vivían entonces unas 40.000 personas.

En la actualidad, Ciutat Meridiana acoge a un total de 10.000 vecinos; un 50% de ellos son inmigrantes. Muchos han abandonado el país en los últimos años a causa de la crisis económica. Es quizás el barrio más mediático de Barcelona: su lucha contra los numerosos desahucios que asuelan al distrito ha atraído a medios de comunicación de todo el mundo: Estados Unidos, Francia, Bélgica, Irán, Argentina.

«Nos movemos desde siempre», continúa Fili Bravo, quien recuerda cómo a lo largo de estos años se consiguió la construcción de tres colegios, de un instituto, de un centro de salud y la mejora del transporte que conecta el barrio con el resto de la ciudad («Aun así, hay partes innacesibles para las personas mayores», dice Bravo. Ciutat Meridiana, al estar en pendiente, está plagada de escaleras). La asociación vecinal que preside Fili Bravo se unió en 2011 al movimiento 15M. «Nos querían cerrar las urgencias del CAP. Hicimos las primeras asambleas de indignados y logramos evitarlo», rememora el vecino, que vive en el barrio desde 1971.

Pese a la lucha vecinal, Ciutat Meridiana padece todavía una serie de problemas estructurales que se han visto agravados en los últimos años. COMBATE ha querido tratar los tres grandes problemas al que se ven sometidos muchos de los vecinos del barrio: el de los desahucios (es el lugar de toda España donde más desahucios se producen, lo que le ha valido el nombre de Ciudad Desahucio); el de la alimentación (el banco de alimentos de la Cruz Roja atiende a unas 200 familias del barrio); y el de las becas escolares (muchos de los niños del barrio necesitan de estas becas para poder comer).


#Vivienda

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Yohanni Medina (izquierda) llega a un acuerdo con la comitiva judicial (derecha) para que el desahucio de su vivienda quede temporalmente suspendido. // J. ABASCAL

Viernes 12 de diciembre de 2014. 9 de la mañana. Un grupo de vecinos se moviliza frente a un edificio de la calle Rasos de Peguera de Ciutat Meridiana. Tratarán de impedir que se ejecute un desahucio ya programado y que, así, una madre de 33 años y su hija de 7 se queden en la calle. La comitiva judicial llegará en torno a las 9.30 horas en taxi pero, consciente de la gran presión social al respecto, no se atreverá a acercarse al piso, custodiado ya por decenas de vecinos, sino que le hará firmar unos papeles a Yohanni Medina, la arrendada. El desahucio quedará temporalmente suspendido, los vecinos estallan en gritos de júbilo.

«Pago 800 euros al mes por este piso, pero el banco quiere venderlo —cuenta Medina—. Lo que yo pido es un alquiler social, es decir, un alquiler que suponga solo el 30% de mi sueldo». En estos momentos se encuentra en proceso de conseguirlo. La joven trabaja de camarera en un restaurante y no tiene margen para mucho más. Para ese mismo día, un total de 16 desahucios están programados solo en el distrito Nou Barris. No es una situación extraordinaria, es un día cualquiera en este barrio de una de las ciudades más ricas de la España del siglo XXI.

La vivienda es, sin duda, el principal problema al que se enfrenta este barrio. Acudir a las asambleas vecinales (cada jueves a las 19 horas) en la sede de la Associació de Veïns i Veïnes Ciutat Meridiana da buena cuenta de ello. Fili Bravo abre siempre la asamblea preguntando quiénes están bajo amenaza de desahucio. Son siempre varias las manos que se alzan a un mismo tiempo. Uno a uno se levantan de la silla y, a continuación, dicen su nombre, el día y la hora en que está programado el desahucio y la dirección de la vivienda. Bravo les insiste mucho en lo importante que es acudir a las asambleas del barrio para que los vecinos sepan qué día y a qué hora han de ir a parar los desahucios.

En España, los desahucios aumentaron un 17% en el primer semestre de 2014. Cataluña es la comunidad donde más desalojos se producen (23%) y Caixa Catalunya y Bankia, rescatados con dinero público, dos de las entidades que más desahucian.

En noviembre de 2014 el Banco de España publicó un informe desolador que no hace sino desdecir los mensajes triunfalistas que ha lanzado el Gobierno en los últimos meses: el número de desahucios en todo el país volvía a aumentar en un 17% en el primer semestre del año, cifra equivalente a 1.218 viviendas. Cataluña es la comunidad autónoma en la que más desahucios se ejecutan al concentrar el 23% de todos los lanzamientos que se producen a nivel estatal, seguida de la Comunidad Valenciana (15,5%), Andalucía (15,3%) y Madrid (10,8%).

El pasado mes de diciembre, la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) y el Observatorio DESC avanzaron el informe Emergencia habitacional y derecho a la vivienda en Catalunya a partir del análisis de 1.200 encuestas realizadas durante los meses de octubre y noviembre de 2014.  Barcelona es, con un 65%, la provincia de Cataluña donde más ejecuciones hipotecarias se producen. Además el informe revela que el 80% de las personas encuestadas son españolas y el 52% de ellas tienen menores a su cargo. En cuanto a la situación laboral, un 14% se encuentra en paro con prestación y un 23% en situación de máxima vulnerabilidad por estar en paro sin ninguna prestación.

En cuanto al comportamiento de las entidades financieras de Catalunya, el informe destaca que las personas afectadas se concentran en las siguientes entidades: Catalunya Caixa (18%), BBVA (15%), Caixa Bank (14%) y Bankia (12%). Tanto la PAH como el Observatorio DESC destacan que Catalunya Caixa y Bankia, dos de las entidades que más desahucian, han sido rescatadas con dinero público. También denuncian que el BBVA, pese al lavado de imagen que ha llevado a cabo, no es ni mucho menos una entidad ejemplar, pues es uno de los bancos que lidera el número de desahucios.

Según Fili Bravo, en 2011 unas 300 familias abandonaron el barrio; la mayoría de ellas, desahuciadas. En 2012 hubo 400 desahucios en Ciutat Meridiana y en 2014 los vecinos lograron parar unos 200.


#Alimentación

Pedro Acosta es uno de los vecinos de Ciutat Meridiana que acude al banco de alimentos de la Cruz Roja. // J. ABASCAL

Pedro Acosta es uno de los vecinos del barrio que acuden al banco de alimentos de la Cruz Roja. // J. ABASCAL

Pedro Acosta tiene 58 años, es barcelonés y vecino de Ciutat Meridiana. Trabajó toda su vida en la construcción y, en los últimos años, produciendo detergentes en la industria química. Hace dos años que su empresa quebró y que se encuentra en paro. En estos momentos, cobra la renta mínima (426 euros). Vive en un piso alquilado con su mujer y su hija, ambas también en paro. «Busco trabajo, pero no lo encuentro —cuenta Pedro—. Me dedico a ayudar en el barrio, por ejemplo, en el tema de los desahucios». Él es uno de los vecinos que acude a cada asamblea de la Associació de Veïns y forma parte del fiel pelotón que se moviliza para evitar las ejecuciones hipotecarias.

Por su precariedad económica y la de su familia, hace un año que Pedro se ve obligado a acudir al banco de alimentos de la Cruz Roja de Nou Barris. Lo hace una vez al mes, pero siguen sin salirle las cuentas. «Me dan comida por un valor equivalente a unos 30 euros. No me llega», lamenta. Por eso se dedica a hacer pequeños trabajos para amigos: ayuda, algún día, en un local de comida para llevar («Quizás gano 10 euros y me llevo comida para tres días»); pinta la vivienda de algún vecino; realiza algún “apaño” doméstico. Aún así, su situación es extremadamente delicada: «Claro que paso hambre. Si ves mi nevera, te da algo», asegura Pedro.

La Federación Española de Bancos de Alimentos desveló que en la actualidad existen 30.000 familias españolas que pasan hambre.

La Federación Española de Bancos de Alimentos desvela, a partir de un estudio realizado paradójicamente por La Caixa, que en la actualidad existen 30.000 familias españolas con niños que pasan hambre. Así, según este estudio, el 39,5% de los 72.425 hogares con niños atendidos por el programa CaixaProInfancia (es decir, unas 29.000 familias) está pasando hambre o la ha sufrido en la última década. El informe destaca además que el 52,4% de estas tienen a todos sus miembros en paro, en un 28% el sustentador principal es desempleado de larga duración y un 37% tiene a alguien con un empleo irregular.

Los informes revelan que la actual crisis económica, que se prolonga ya ocho años, tiene su correspondiente impacto en la salud de las personas. El informe de la PAH y del Observatori DESC asegura que el 37% de los hombres y el 50% de las mujeres encuestadas declaran sufrir mala salud. Según los datos sobre Cataluña de la Encuesta Nacional de Salud de España 2011-2012, estos porcentajes doblan las cifras relativas al conjunto de la población. Además, el 80% de las personas encuestadas (78,5% de los hombres y 86,6% de las mujeres) sufren mala salud mental, cuadruplicando el riesgo que tiene la población general según los datos de Cataluña de la Encuesta Nacional de Salud de España 2011-2012.

Según datos aportados por la Associació de Veïns i Veïnes de Ciutat Meridiana, entre 200 y 250 familias del barrio solicitan alimentos a la Cruz Roja a la que acude Pedro Acosta.


#Infancia

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Una de las puertas del colegio Mare Alfonsa Cavin, de Ciutat Meridiana. // J. ABASCAL

«Me da miedo encender cualquier botón porque sé que eso sube la factura del gas y no puedo pagarlo». Lo dice Aroa Flores, de 27 años y vecina de Ciutat Meridiana. Pide no ser fotografiada. Está en paro, tiene dos hijos pequeños y su pareja tiene un trabajo de media jornada. Los cuatro viven en un piso alquilado por el que deben pagar 600 euros cada mes, pero sus ingresos no pasan de los 700. Deben varios meses al propietario. «Con el dinero del alquiler estamos pagando la comida —cuenta Aroa—. Los niños comen en el comedor del colegio. No cobro nada, no puedo llenar la nevera, y no quiero que mis hijos coman siempre pasta». De momento, ha conseguido dos becas de comedor (una para cada uno) del colegio Mare Alfonsa Cavin, pero le cubren solo la mitad de cada niño. No puede pagar las otras dos mitades.

La infancia es, sin duda, uno de los sectores más afectados por la crisis económica. En junio de 2014, Cáritas Europa revelaba que España es el segundo país de la Unión Europea (tras Rumanía) con más pobreza infantil. Un mes antes, en mayo, la ONG Educo había avanzado que medio millón de niños españoles pasarían hambre ese verano debido a la ausencia de las becas de comedor que poseen durante el período escolar. El informe señalaba que el 25% de los menores españoles viven por debajo del umbral de la pobreza y que durante el curso al menos medio millón de ellos pueden hacer una buena comida, variada y nutritiva, en el colegio.

Según la ONG Educo, el 25% de los niños españoles viven por debajo del umbral de la pobreza. 100.000 niños dejaron de asistir al comedor de sus colegios desde 2009 a 2012 por la imposibilidad de pagar la parte del coste que las becas no cubren. En 2013, 2.865 niños de Barcelona presentaban malnutrición.

Además, según la ONG, 100.000 niños han dejado de asistir al servicio de comedor entre los cursos escolares 2009-2010 y 2011-2012 por la situación precaria de sus familias, que no les permite pagar la cuota establecida. Incluso en los casos en que se les otorga una beca parcial por parte de la Administración, los problemas para pagar la parte del coste que esta no cubre, obligan a muchas familias a renunciar a ella.

Fili Bravo explica que en 2012 la asociación vecinal que él preside denunció que en el barrio había niños que se desmayaban en clase por hambre. Un estudio del Ayuntamiento reveló ese mismo año que 900 de los 2.800 casos de malnutrición en Barcelona pertenecían a Nou Barris. Según datos de 2013 aportados por el Ayuntamiento de Barcelona, 2.865 niños (un 1,7% de los escolarizados) de la ciudad presentaban casos de malnutrición.

Frente a este panorama, la búsqueda de trabajo tampoco es fácil. «Para buscar empleo, hay que desplazarse a Barcelona [Ciutat Meridiana está a unos 45 minutos en metro del centro de la ciudad]. Yo no tengo dinero para pagar el transporte», cuenta Aroa Flores. En Barcelona, una tarjeta simple de transporte metropolitano de 10 viajes (la llamada T-10) cuesta actualmente 9,95 euros. La Generalitat decidió bajar 15 céntimos su precio el 1 de enero de este año. En 2010, esta misma T-10 costaba 7,35 euros.

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5 comentarios

  1. Pingback: El común sentir de nuestro tiempo | Combate

  2. marta - February 27, 2015 8:16 am

    Soy vecina… Y también veo.
    En el barrio de la ciudad meridiana, hay escaleras, hay cuestas, hay abandono de la administración…
    Hay vecinos maravillosos, gente que aun sobrevive y eso es un honor verlo de cerca… En la ciudad meridiana hay un aprendizaje que no existe en otro lugar… Hoy, se que soy valiente y decidida, por que a poco que tengo es menos lo que podría tener. Gracias a todos aquellos que prestan sus voluntades a hacer servicios a la comunidad!

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    • Beatriz Pérez - February 27, 2015 3:50 pm

      Hola, Marta. Muchas gracias por tu comentario. Para nosotros ha sido un placer llevar a cabo este reportaje. Hemos estado varias veces en el barrio y el trato recibido por parte de la AAVV y de los vecinos ha sido magnífico. Gracias a todos en nombre de la revista. Abrazos.

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  3. Adan - February 27, 2015 6:04 pm

    Hola,

    que la gente tenga que sufrir este drama es indignante. Soy exvecino y el barrio cada vez está peor…. Deshaucios y más deshaucios, delincuencia, gente pasando hambre y para colmo hacen obras ensanchando las aceras para que se queden con menos aparcamiento del que hay y tengan que pagar una plaza de parquing del ayuntamiento de la que muchos no se pueden permitir. Esta claro que es uno de los barrios más afectados por la crisis y dejado de la mano de dios…
    Lo mejor que hay es la gente y la naturaleza que tenemos.
    Espero que tomen medidas y que se acabe cuanto antes este drama social.
    Muy buen reportaje por cierto!

    Un saludo.

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    • Beatriz Pérez - February 27, 2015 6:07 pm

      Hola, Adán. Gracias por leernos. Sin duda creemos que el buen periodismo debe ayudar a cambiar esa parte de la realidad que nos disgusta. Ojalá este reportaje sirva para algo. Un abrazo.

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